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lunes, 8 de julio de 2013

Aerografia para no iniciados.

INTRODUCCION

El fin que persigue este tutorial no es pretender ser el ABC de la aerografía o una enciclopedia ilustrada, ni tampoco un manual de procedimiento, sino mas bien una pequeña guía para todos aquellos que tienen inquietudes y quieren iniciarse en la apasionante y divertida actividad que es la decoración de sus señuelos con un aerógrafo. Ante esto entonces, porque no ir aprendiendo algunos secretitos prácticos, que les puedan ser de utilidad y a los cuales recurrir como una referencia a la hora de pintar los señuelos.
Quisiera de corazón, que aunque no lleguen a ser ni la décima parte de lo que son los grandes artesanos, o los muchos genios y artistas de la decoración que pululan por este foro, por lo menos puedan contar con algunas herramientas e ideas para poder hermosear esas creaciones, que tanto trabajo suelen dar. Se que si se ponen a practicar con ganas, seguramente llegarán a superar las grandes obras de arte que modestamente muestran algunos foreros, pero hay que practicar y practicar, sobre papel, cartón o lo que tengamos a mano, practicar y practicar, es el único camino; ellos, los grandes cultores de la decoración artística, también debieron comenzar desde cero y pasar por esta etapa.
Antes de emprender con nuestro cometido, hay que tener en cuenta que si bien hay mucha información en la web y pueden recurrir a ella para aprender muchas cosas referidas al tema, es importante hacer una pequeña reseña de lo que siempre debemos tener presente a la hora de usar nuestra herramienta:

El aerógrafo



Diferencias entre aerógrafos de simple y doble acción.

Simple acción


Este es el más barato y sencillo. Únicamente tiene un gatillo para la apertura y cierre de paso del aire. El problema es que no se tiene ningún control sobre la cantidad de aire que entra en el aerógrafo, ni sobre la proporción de aire que recibe la mezcla con la pintura.

El aire del aerógrafo pasa por el extremo final del tubo, succiona la pintura y la introduce dentro de la corriente de aire. La pintura no llega a atomizarse y sale en forma de diminutas gotas que no dejan un aspecto limpio.

Hay aerógrafos de acción simple que están provistos de un sistema de mezcla interna y esto proporciona mejor calidad.

Es una herramienta que está bien para principiantes o para pintar grandes superficies, pero no es lo mejor para realizar degradados de calidad ni delinear detalles.



De doble acción

Es más sofisticado y ofrece mejor calidad que el de acción simple. Tiene un gatillo con dos movimientos independientes con el cual podemos controlar tanto el paso del aire como el de la pintura.
Por lo general el sistema es universal, si presionamos hacia abajo dejará salir solo el aire y si lo hacemos hacia abajo y hacia atrás se logra la mezcla de aire y pintura. A medida que más se presiona el gatillo hacia atrás, la aguja abre mas la boquilla y empieza a suministrar más pintura al flujo de aire y más grueso será el pulverizado de la misma. De esta forma, siempre podremos dosificar la correcta proporción de aire y pintura durante el trabajo. Este tipo de herramienta, permite intercambiar agujas de distintas medidas, acordes con las necesidades del caso.



Que necesitamos para trabajar con el aerógrafo

Para que el aerógrafo produzca un flujo de aire constante, éste necesita ser almacenado y liberado a una presión uniforme. Por lo que tanto, en orden de prioridades, la posibilidad de tener un compresor, una bomba o un depósito de aire que nos permita dicho suministro es tan importante como el aerógrafo en si, ya que sin dicho elemento el funcionamiento de ésta herramienta, sería imposible.



Equipo auxiliar

Además del aerógrafo y la provisión de aire, es necesario disponer de algunos elementos que nos facilitarán la tarea:

Equipo para cortar.

Es imprescindible tener por lo menos un cúter, un bisturí o un set de cuchillas e incluso tijeras para recortar materiales diversos. Estas herramientas de corte solo las vamos a emplear para fabricar nuestras máscaras o también nos serán de utilidad para levantar un enmascarado.



Plantillas

En las tiendas podemos conseguir un gran surtido de plantillas con forma de círculos, cuadrados, óvalos y diversos motivos, también hay reglas que se pueden usar con este fin y que son las llamadas curvas francesas. En mi caso, fabrico mis propias plantillas, de acuerdo con las necesidades del caso.



Lápices

Su uso es importante en oportunidad de tener que efectuar bocetos, dibujos sobre papel o cartón, para fabricar las máscaras o plantillas, etc.

Cintas

Cinta de enmascarar o de carrocero: autoadhesiva, viene de distintas medidas y es de uso múltiple: para fabricar máscaras, para tapar todo aquello que no queremos que se pinte. Elemento muy útil que se pega en todas las superficies.



Papel

Cartón


Cualquier elemento que encontremos tirado por ahí y que podamos utilizarlo para nuestros fines



En el transcurso del tutorial, iremos viendo las aplicaciones que le daremos a estas y otras porquerías rescatadas de los desechos.

El aerógrafo

Para no duplicar tanta información, acá les dejo un link muy bueno editado en este portal, donde podrán consultar más de diez páginas de opiniones y debates y obtener en detalle conceptos generales sobre distintos tipos de aerógrafos

board/el-aerografo-t1463.html

El aerógrafo es, sin duda alguna, la herramienta más sofisticada, sutil y versátil de todos los instrumentos pulverizadores de pintura y nos permite infinidad de aplicaciones, en rubros impensados por muchos usuarios y que abarca desde la pintura de vehículos a las obras de arte, pasando por el rubro artístico sobre telas, restauraciones, vestimentas, maquetas, cuero, modelismo, decoración de tortas, uñas y body painter, entre otros.
Otro factor a tener en cuenta es que entre las múltiples ventajas de su uso es la de permitirnos trabajar tanto con capas homogéneas como con degradados y lograr efectos de profundidad, volumen y fundidos de color sin dejar huellas ni marcas de pinceladas; pintar en capas tan delgadas que respetan los relieves del objeto; efectuar líneas de distintos grosores; realzar detalles; generar luces y sombras; inventar efectos; difuminar los colores; trabajar con máscaras, conseguir imágenes tan nítidas y puras como la misma realidad, cubrir grandes superficies con muy poca pintura y en poco tiempo, dar imprimación, etc.

Por lo tanto, elegir el aerógrafo adecuado para nuestras necesidades es muy importante, y si tengo que emitir una opinión al respecto, a la hora de ir a comprar, no lo dudo y recomiendo uno de doble acción y en especial, que tenga los orring o arandelas de junta, de teflón en lugar de goma, ya que los diluyentes agresivos como el thinner o algunos solventes especiales, en poco tiempo, harán que las arandelas de goma desaparezcan sin dejar rastros y que nuestro aerógrafo comience a trabajar de una manera que no es la correcta.
El desembolso económico, no lo vean como un gasto sino como una inversión, se hace una vez y listo y en caso de tener que venderlo, podremos recuperar una buena parte de nuestro capital empleado.
No entraré en detalle sobre las marcas existentes en el mercado, porque hay muchas, muy buenas y también porque hay que ver con que presupuesto contamos al momento de efectuar la compra, que creo es un factor de decisión muy importante, cnsulten antes de comprar, lean, informense.
Además un punto a tener presente es que, así como nosotros tratamos en oportunidades de copiar algún señuelo que nos gusta por sus cualidades, también hay empresas que se dedican a vender sus productos, que son copias exactas de los originales, verdaderas duplicaciones y con una diferencia de costo bastante importante.
Si consultaron en el link anterior, podrán tener un amplio panorama al respecto.

El aerógrafo y sus partes
No es fácil desarmar y armar un aerógrafo y que luego funcione correctamente si no se cuenta con un poco de conocimiento, así que para que tengan una referencia, acá les pongo unas imágenes que bajé de internet:

Simple acción


Doble acción, carga de pintura por gravedad


Doble acción, carga de pintura por succión



Pinturas

Tampoco quiero generar una polémica sobre que pintura se debe usar para este tipo de actividad en especial, ya que hay partidarios de las pinturas de base disolvente (lacas, esmalte de uñas, acrílicas, etc.), pinturas de base agua (acrílicas), al alcohol, pinturas especiales para aerógrafos y para distintas superficies, pinturas sintéticas, tintas, marcadores indelebles, témperas, acuarelas, etc.
Y digo esto de no generar polémica, porque en este tema de optar por una marca o tipo de pintura, el toque personal siempre se destaca y además se debe considerar el presupuesto económico, las preferencias, la comodidad y también la posición geográfica donde habitamos y el acceso que tenemos a poder contar con determinados productos y su costo, ya que no son las mismas marcas y calidades por las que se pueden optar en la Comunidad Europea o en el País del Norte y las que podemos usar y comprar en estas latitudes.

Lo que si vale tener en cuenta en este punto, y casi diría que como ley universal para cualquier tipo de pintura, es lo siguiente:

Densidad

Se puede emplear cualquier tipo de pintura siempre que esté convenientemente diluida, tomando como referencia que la misma tenga una consistencia similar a la de la leche entera. Es importante a la hora de emprender nuestra labor decorativa, lograr obtener una viscosidad adecuada de la pintura, de manera tal que sea lo suficientemente fluida como para que circule sin problemas por el interior del aerógrafo y salga por la boquilla sin obturarla y lo suficientemente consistente como para que aporte un buen cubrimiento sobre la superficie del objeto.

Presión de trabajo

Siempre se plantean grandes discusiones al respecto:
-que yo cuando pinto con el aerógrafo uso 2 bar de presión!!!
-que yo uso 29 PSI!!!,
-Están locos, yo uso 30 libras por pulgadas cuadradas!!!
-Enfermos de la cabeza, no saben nada, yo utilizo 2 kg/cm2!!!

Línea más, línea menos, están hablando de lo mismo en distintos idiomas.
Primero veamos una tablita de conversión comparativa:

1 Bar = 1.01972 Kg/cm2
1 Bar = 14.5004 PSI (PSI= libras por pulgadas cuadrada)

Según este cuadro, los cuatro amigos que discutían al inicio estaban usando la misma presión de aire en sus aerógrafos, pero planteados desde una óptica distinta.

Ahora bien, cual es la presión indicada para trabajar con nuestro aparatito.

Por lo general los instructivos cuando nos venden un aerógrafo dicen que debe manejarse con una presión de trabajo entre 15 y 50 PSI.

Pero?? - Es lo mismo darle la impresión a una superficie que trabajar en los detalles??, necesitamos la misma presión para una pintura gruesa que para una fina??
No. Debemos considerar distintos factores a la hora de “tocar” el regulador de nuestro compresor:
Por ejemplo: la medida de aguja que estamos usando, ya que una de 0.2 mm necesita una presión de salida de aire distinta que una de 0.35 mm.
Saber que se necesita mayor presión para cubrir grandes superficies o para darle colores planos como la impresión o bases de fondo.
Si es que vamos a pintar los detalles, no necesitamos tener tanta carga.
La pintura es otro tema importante, a mayor grosor o espesura, se necesitará mayor presión de aire y se debe disminuir a medida que la vamos diluyendo ya que si usamos la misma presión y nuestro dominio del aerógrafo es escaso, las chorreadas y salpicaduras, terminarán arruinando nuestro trabajo..

Resumiendo, para conseguir buenos resultados, hay que ajustar la presión correcta de trabajo de aire, asi que una vez que cargamos el aerógrafo con pintura, hay que dejar salir lentamente el aire, luego la pintura y probar sobre un papel con distintas presiones, viendo como sale antes de comenzar a pintar sobre nuestro trabajo y ver si el cono de la rociada se ajusta a nuestras necesidades, tomando como referencia que para fondear una superficie, necesitaremos entre 2 y 3 kg/cm2, mientras que para los detalles, debemos regular entre 0.5 y 1.5 kg/cm2 (ojo, que este es mi régimen de trabajo). Este ajuste será distinto de acuerdo con el tipo de pintura que utilizamos y según los diámetros de las boquillas. Por lo tanto, debe tenerse la precaución de controlarse cada vez que cambiemos el aerógrafo o la pintura.

La distancia

La distancia que debe mediar entre el aerógrafo y la superficie del objeto está en relación directa con la acción que pretendemos hacer, teniendo en cuenta que a mayor distancia, mayor será la apertura del abanico de la rociada, ésta será la solución perfecta para pintar grandes superficies (de 10 a 12 cm para arriba), pero si nuestra intención es efectuar detalles finos, cuando más cerca logremos ubicar la boquilla, más fino será el trazo y mas definición tendremos del mismo.

Sugerencias y precauciones

Debemos comprender que para trabajar con aerógrafo se necesita un período de adaptación, experimentación y práctica, bastante práctica. No debemos volvernos locos ni intentar tirarlo contra la pared si al principio las cosas no salen bien, como uno quisiera, es natural, antes de comenzar a correr, primero debimos gatear, luego aprender a caminar y a trotar, esto es parecido, hay que ir paso a paso. También tenemos que entender que se trata de un instrumento, una herramienta que si bien es de metal, cuando la pongamos en funcionamiento, pasará a tener alma, vida y personalidad propia y será la extensión de nuestra mente y nuestro cuerpo, a través de nuestra mano. Somos nosotros los que debemos ir imponiéndonos de a poco a sus caprichos, pero cuando al fin lo dominemos, empezaremos a tener muchas satisfacciones y en poco tiempo veremos que sus prestaciones son ilimitadas.
Siempre dejen el aerógrafo en un lugar seguro, preferentemente en un soporte, cuidando de esta manera, que no se caiga. Si les ocurre que se les cae al piso, tendrán un muy alto porcentaje de posibilidades de que el aerógrafo pase a formar parte de la historia, porque a pesar de lo fuerte que aparenta ser, es una herramienta muy delicada, de mucha precisión y sus piezas son demasiado frágiles. Así que cuidado con esto.




Este último es un martillo viejo adherido al banco

Recipientes

Al ver las minúsculas dimensiones de los señuelos, nos damos cuenta del poco volumen de pintura que se necesita para cubrirlo, así que a la hora de cargar el aerógrafo y a modo de no tener que desperdiciar tanta pintura, se convierte en un factor de importancia el hecho de prepararla en pequeños recipientes (tapitas plásticas de gaseosas, de aerosoles, de botellas, de rollos de películas, etc.).



También es destacable la acción de colarla con medias de mujer (tipo panty) antes de usar, de manera que no entren grumos, cabellos (pelos de nuestras mascotas), o polvillo en la cubeta y luego nos tape el pico. Este pequeño detalle, nos evitará grandes dolores de cabeza y pérdidas innecesarias de tiempo.



Es recomendable comenzar a pintar siempre por los colores más claros ya que es más fácil oscurecerlos, que por los oscuros porque cuesta más pintura y trabajo aclararlos.

Otra sugerencia muy importante es: si comenzaron a trabajar con pinturas que se adaptan a un determinado tipo de diluyente, continúen y terminen el trabajo con el mismo sistema, porque en el supuesto caso por ejemplo, de que comenzaron usando sintéticos (diluidos en aguarrás o solvente) y luego quieran sumergirlos, a veces sin saber, en barnices o lacas con diluyentes agresivos como el thinner para darle el acabado final, seguramente se sentirán muy defraudados con el resultado, ya que verán que lo que pintaron se arruga, se corre o se chorrea todo (aunque hay gente que usa este percance para dar un efecto tipo craquelado). Y esto no es culpa del aerógrafo, sino del usuario, que no respetó el uso correcto de los diluyentes. Mas adelante veremos algún recurso para intentar superar este percance.

Mi método de trabajo

Consiste en utilizar laca base para automotores acrílica o nitro y las diluyo con thinner y las ventajas que obtengo son: secado muy rápido, excelente brillo, buena resistencia a la humedad, una mayor dureza y una vez seca, es inodora. Si bien el costo es un factor a tener presente, ya que este tipo de lacas se consigue en envases de un litro, la diversidad de utilidades y aplicaciones resultantes bien vale la diferencia, pudiéndose emplear para preparar colores de uso constante (blanco – amarillo – rojo – azul – negro), para darle imprimación, como sellador tapaporos y también para sumergir los señuelos en oportunidad de darles el acabado final.



También es importante recurrir a la imaginación, no todo es pesca y devolución, convengamos que a la hora de la verdad, si capturamos un par de pescados de tamaño importante en época sin veda, y sabemos que solo consumiremos uno, el otro, bien se lo podemos intercambiar a los muchachos de algún taller que se dedique a pintar autos por esos pequeños sobrantes que suelen quedar en las latas de pintura. Es muy factible de que nosotros vayamos todas las semanas a buscar restos de pinturas que ellos comer pescado tan seguido. Por poco que quede en las latas, tendremos para pintar un sinnúmero de señuelos.

Cuando debo dedicarme a darle los toques finales y las terminaciones: efectos de escamas, ojos, agallas, aletas y demás detalles, si no tengo preparado los colores que necesito, por lo general suelo utilizar como recurso el esmalte para uñas, diluido también en thinner. La elección de este tipo de esmaltes, tiene que ver con un sentido práctico, ya que son necesarias solo un par de gotas para generar algún detalle y con el amplio abanico de gamas que me brinda: mates, brillosos, cremosos, escamados, perlados, así también con la extensa variedad de colores y tonalidades, lo que sumado a lo mas importante: el bajo costo, hacen que sea una alternativa a considerar.
He recorrido supermercados chinos y casas de perfumerías, buscando colores y precios y he comprado marcas que son de muy, pero muy mala calidad, que por lo general las desecho, pero cuando no sabemos lo que compramos, tenemos que tomar recaudos para salvar nuestro trabajo y les comento una solución para salir del paso: antes de sumergirlos en la lata para el acabado final, denle primero una buena mano de barniz o laca, siempre considerando de que el rociado sea muy suave por cada capa que le vamos pasando. Esto formará una película protectora sobre el decorado del objeto y cuando lo sumerjamos en la lata de barniz o laca, ésta actuará sobre la capa que le dimos sin deteriorarnos el decorado.

PRECAUCION:

La pintura pulverizada puede ser tóxica si se pasa mucho rato pintando en un ambiente cerrado, y además ensucia, así que a tomar los recaudos necesarios del caso. Ventilen bien el lugar, coloquen ventiladores a modo de extractores de aire o usen mascarillas, pero cuiden su salud. También tapen con diarios o trapos aquellas cosas que tengan cerca y que no quieren que se les llene con el polvillo de la pintura pulverizada.



Si no tienen una de estas, usen de estas otras


Si tampoco tienen de éstas, usen pañuelos o trapos como los bandoleros del far west, si es humedecido, mejor:



Si tampoco tenemos un trapo o un pañuelo, pongámonos unos pedazos de algodón humedecidos con agua en la nariz, esto no será la mejor protección, pero por lo menos no tragarán tanta pintura ni tampoco andarán por ahí escupiendo los restos de pintura que quedaron en la garganta.
Déjense de embromar y cuídense.

Otra forma de evitar aspirar tanto polvillo, si es que tienen espacio suficiente en sus casas, es fabricarse una cabina casera de pintura.



esta cabina casera de pintura fue bajada de internet


Recomendaciones

Regla número uno: en aerografía poco es mucho. No se necesita decir mas nada.
Si se quedaron cortos con las capas de pintura que les fueron dando, siempre tendrán posibilidades de darle otras rociadas más, hasta lograr lo que pretendían. Si se pasaron, ya no tendrán retorno y les resultará muy trabajoso volver a la idea original.

No puedo omitir de recomendarles que para trabajar con el aerógrafo, además de práctica constante, se necesitan tres principios fundamentales, básicos y muy importantes: una buena dosis de paciencia, mucha imaginación y extremada limpieza.

Paciencia, hasta que le tomemos la mano al gatillo de nuestra herramienta, paciencia para lograr la técnica que nos permita ejecutar rociadas muy sutiles; paciencia para aprender a usar el aerógrafo, paciencia para practicar, paciencia para lograr los efectos deseados, paciencia para preparar nuestras pinturas y máscaras, paciencia para esperar que se seque la pintura y cambiar de colores, paciencia para limpiar el aerógrafo, paciencia para terminar el trabajo, paciencia y más paciencia, la aerografía es paciencia, igual o mas que la pesca.
Imaginación, el límite somos nosotros mismos. La aerografía nos permitirá plasmar todo lo que nuestra mente imagine y un poco mas, sin horizontes, solo hay que encontrar la forma de darle salida a esas ideas, buscar las mejores maneras de expresarlo, utilizando distintos elementos en los cuales apoyarnos, por lo general de uso cotidiano y de a poco, practicando, casi sin darnos cuenta nuestro progreso será enorme.
Limpieza: fundamental, si no somos limpios y cuidamos nuestra herramienta, no podemos trabajar, desistamos de querer hacer algo, porque es mas lo que vamos a sufrir y renegar, que lo que podemos avanzar. Aprendamos a limpiar constantemente nuestro aerógrafo y evitaremos muchas frustraciones a la hora de trabajar. Un aerógrafo sucio, se arruina con mucha rapidez, mancha nuestros trabajos, chorrea, se tapa, y nos vuela el principal elemento que debemos tener para este trabajo, la paciencia.

Perder el miedo a desmontar tu aerógrafo y limpiarlo a fondo es fundamental.

Es por eso, que antes de aprender a usar el aerógrafo, vamos a aprender algunos detalles de cómo mantenerlo limpio.

LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO DEL AEROGRAFO

Limpieza rápida

El 99 % de los problemas y complicaciones que aparecen durante la utilización del aerógrafo, se deben en primera instancia a la falta de limpieza.

Como a veces somos unos vagos y estamos cansados, solemos dejar cosas sin concluir, pensando en terminarlas en otro momento, pero así como hay cosas que pueden esperar mucho tiempo sin resolverse, otras, como el aerógrafo sin limpieza, no pueden esperar demasiado, es mas, no es cuestión de días ni de horas, sino de minutos, dependiendo de que tipo de pintura se usó.
Dejar el aerógrafo con pintura en su depósito o sin limpiar, implicará que cuando se vuelva a utilizar, deberán trabajar el doble para volverlo a la normalidad y con seguridad tener que desmontarlo por completo, así que ahora nos ponemos el guardapolvos y vamos a ir a la escuela para ver como se hace la tarea:
Como ya dijimos, el aerógrafo es una herramienta delicada y de precisión. Tiene piezas fijas y otras que son móviles. Si estos componentes se ensucian o bien la pintura se seca y no le damos el tratamiento que corresponde, pueden obstruirse y este hecho repercutirá en su funcionamiento, con los consiguientes dolores de cabeza, insultos y problemas que nos puede ocasionar sobre el trabajo que estemos realizando o sobre nuestra paciencia. Para evitar estos inconvenientes, es importante acostumbrarse a una rutina regular de limpieza, cada vez que lo utilizamos o bien en oportunidad de tener que cambiar de colores.
Para habituarnos a esa rutina, hay una serie de pasos a seguir que debemos ir acostumbrándonos y para ello, vamos a ir tratando de ver con la ayuda de fotos como deberíamos proceder para mantener limpio nuestro aerógrafo.
En primera instancia, veremos el procedimiento de una limpieza rápida, como cuando debemos cambiar de pintura o bien, cuando estamos apurados o cansados y lo dejamos semilimpio para mañana.
Después que pintamos, nos suele quedar algo de pintura dentro de la cuba, que por lo general suelo volcar en el envase original del color que utilicé, a manera de no desperdiciar tanto producto.



Luego, teniendo en cuenta que tipo de pintura utilizamos, cargamos el depósito con el mismo diluyente de la pintura: si fueron acuarelas, témperas o algunos acrílicos al agua, limpiamos con agua; si usamos tinta china, alcohol; pinturas sintéticas, con aguarrás o solvente; esmaltes de uñas con acetona o thinner, pinturas automotrices con thinner, y así vamos viendo.



Paso seguido, introducimos un trapo limpio y tratamos de sacar la mayor cantidad posible de pintura de la cuba. Podemos agregar un poco de diluyente para facilitar la limpieza



Volvemos a cargar la cuba y con la ayuda de un trapito o el dedo, bloqueamos la boquilla, de manera tal que el aire en lugar de la boquilla, busque salir por el depósito, haciendo un sonoro burbujeo (tengan cuidado las primeras veces que lo hacen porque se van a mojar hasta los pelos).



Hecho esto, podemos tirar el líquido, continuar limpiando la cuba con un trapo o bien, lo mas recomendable es pulverizar, hasta que se agote el contenido (en el link de la página hay un instructivo para fabricar un depósito para tirar la pintura).
Volvemos a cargar nuevamente con un poco del disolvente que estamos usando y lo pulverizamos, esta vez, tratando de ir moviendo el gatillo para atrás y para adelante, de manera tal que la salida del diluyente, vaya limpiando la aguja.



Finalizado esto, controlamos que la cuba esté libre de pintura.



Si no quedan ningún resto o señal, entonces podemos cambiar de color y seguir trabajando o bien nos fijamos que el exterior también quede limpio e irnos a dormir tranquilos hasta mañana con la certeza de que no nos encontraremos con ninguna sorpresa desagradable al día siguiente.

Hasta acá, la limpieza rápida. Muy fácil. Solo lleva un par de minutos esta tarea y no es ninguna ciencia, así que manos a la obra y dejarlo en condiciones. Si lo pude hacer yo, lo podrán hacer Uds. que son más inteligentes.

Lo correcto sería que cada tanto y antes de que nos vayamos a dormir, nos tomásemos un tiempito y le efectuemos una limpieza profunda si el uso que le dimos fue intensivo o bien si tenemos planificado no volver a usarlo por un par de días.

Para esta labor, además de lo visto anteriormente, no nos queda más remedio que desarmarlo.
Arrancamos sacando la tapa de cobertura (el capuchón)



Tenemos el clips o un trozo de alambre acerado del que utilizamos para hacer los esqueletos de los señuelos, bien recto



Aflojamos la mordaza y extraemos, con mucho cuidado, la aguja. En su lugar, colocamos el clip estirado o el trozo de alambre



Esto de colocar el alambrecito es simplemente porque como todavía somos unos nabos, no entendemos mucho del tema y antes hacer un desastre atómico, para que podamos trabajar cómodos y confiados, y no se nos vuele al demonio el gatillo y la palanquita del gatillo, pasamos el alambrecito, y lo dejamos en el mismo lugar que ocupaba la aguja, de manera tal que llegue a trabarnos el gatillo y no perderlo en el intento. Si no conocen la dinámica de desarmar el aerógrafo en su totalidad, sigan el procedimiento que les indiqué, porque son muchas piezas, muy pequeñas, sumamente delicadas, algunas encajan con mucha precisión y luego van a romperse el “coco” (la cabeza) tratando de hacerlo funcionar nuevamente. Si son idóneos, desármenlo sin miedos.



Hecho esto, dejamos el cuerpo del aerógrafo sobre el banco y con un trapito bien humedecido, preferentemente en thinner o acetona, limpiamos la aguja desde atrás hacia delante, haciendo que la misma gire en la tela. Hagan esta tarea, con mucho cariño y paciencia, para no dañar ni doblar la punta. Eviten de limpiar de adelante hacia atrás, porque si enganchan la punta de la aguja con el trapo, pueden doblarla y luego se van a acordar de Dios y María Santísima



Una vez limpia, la dejamos en un lugar seguro y alejado de todas las tentaciones, para que no se nueva ni a propósito, evitando toda posibilidad de caída al suelo. Si tienen chicos, nos ponemos el facón en la cintura y les mostramos los dientes como perro rabioso si intentan acercarse a la mesa de trabajo.

Ya más tranquilos, empezamos a desarmar la parte del frente, y sacamos los protectores de la aguja



Luego con esa llavecita que viene en la caja y que no sabíamos para que corno sirve, aflojamos con la suavidad de un novio enamorado el obturador o asiento de la aguja.



Como se trata de limpiar sin gastar dinero o como suele ocurrir siempre que tenemos que hacer alguna cosa, queremos comprar y los negocios están cerrados, apelamos a nuestra imaginación, si no tenemos los hisopitos que comúnmente se utilizan para sacarnos la cera de los oídos, nos fabricamos nuestras propias herramientas, con que: muy fácil un escarbadientes y un pedacito de algodón



En un recipiente con disolvente, metemos los protectores y el obturador a los efectos de que se le vaya aflojando los restos de pintura que pudo haber quedado pegada.



Como se puede apreciar en esta foto, aunque un poco borrosa, la cuba está libre de obstáculos, la aguja está desmontada



Esto nos permitirá frotar los hisopos con fuerza y sin ningún problema contra el fondo del depósito.



Y nos debe quedar limpita, limpita



Luego, pasamos un hisopo por el orificio que contiene la boquilla del obturador, bien mojado en disolvente.



Una vez limpio, volvemos a colocar con la suavidad de una mariposa, la boquilla del obturador, la cual aconsejo limpiar previamente con un pincelito ya que es una pieza muy importante del aerógrafo. Su función además de ser el elemento por donde sale la pintura que luego es pulverizada por los chorros de aire, es el asiento de la aguja y si se deforma porque la limpiaron con un objeto inadecuado, chau, fueron, si no consiguen repuesto, andar pensando en comprar otro aparatito. El tenerlo limpio siempre, no debería resultar complicado, ya que por lo general se mantiene operacional con el proceso de largar el disolvente de la cuba y moviendo la aguja reiteradamente de atrás hacia adelante en oportunidad de la limpieza rápida.

Una vez colocado, limpiamos con el hisopo la parte que lo rodea por si quedó algún resto.



Limpiamos con el hisopo la boquilla protectora




A pesar de haber estado en disolvente, tenía mugre de la mejor



Ahora solo nos queda colocarla en el aerógrafo



Una última limpieza a la aguja con el trapo humedecido en disolvente y adentro mi alma



Miramos si realmente quedó limpio, ya con la aguja montada.



Una repasadita con el trapo húmedo por todo el exterior



Y si notamos que quedó limpio



A dormir en su caja (obviamente que sin la manguera, jajaja)



Formas de sujetar el aerógrafo
Aerógrafo en idioma inglés es airbrush, lo que traducido literalmente significa pincel de aire. Entonces, si es un pincel de aire y tiene la forma de una lapicera, cual es la mejor manera de sujetarlo???? Exactamente como lo están pensando, como si estuviéramos tomando una lapicera, aunque el aerógrafo sea una herramienta que por lo general se usa a mano alzada.





Háganse la idea de que están escribiendo en un pizarrón con una tiza o un marcador, el único apoyo que tienen es la punta del elemento escribiente sobre la pizarra, con el aerógrafo, ese pequeño apoyo desaparece y tienen que dibujar con la mano levantada, sin ningún apoyo. Por eso, cada uno puede sostenerlo de la manera que le resulte más práctica, la que mejor se adapte a su mano, a su cuerpo y a su manera de trabajo.



Pero vale la pena destacar lo más básico:

Método tradicional
Es el método más común. Uno de los que mas se utiliza en función a que nos da mayor libertad y también a que nos deja la otra mano libre para sujetar las plantillas, máscaras o bien el objeto e ir moviéndolo de acuerdo con las necesidades del caso.



Con apoyo
En oportunidades, parece que nuestra mano tiene vida propia, o estamos ansiosos y nos tiembla el pulso o nos da miedo ejecutar con precisión ciertos detalles del trabajo, así que antes de dejar todo o arruinar lo que estamos haciendo, nos apoyamos en nuestra mano libre. Esto nos dará menos movilidad pero mayor firmeza y precisión.




Sujetando la manguera
Hay veces que no sabemos que hacer con la manguera de aire, se nos engancha, nos tira, se apoya en el trabajo, la estrangulamos y no sale el aire y otras cosas. Para evitar este inconveniente, tenemos dos opciones:
Podemos enroscar la manguera sobre la mano de trabajo:





o bien sujetamos la manguera con la mano libre, dejando un margen para que podamos desplazar el aerógrafo sin obstrucciones



Sobre una base
También puede darse el caso de que vayamos a hacer algo con detalle y necesitemos firmeza en el pulso, muy difícil de conseguir sin práctica a mano alzada. Entonces buscamos algo cómodo, como apoyar la mano sobre el trabajo, que puede ser sobre una tabla, una caja o algún elemento que nos permita tener firma la mano, a la altura del objeto que pretendemos pintar.




Por último
Tomen esta actividad con alegría y con ganas, como una diversión, un juego o un pasatiempo y lo disfrutarán enormemente, no lo hagan como un trabajo (si no forma parte de sus ingresos) o como una obligación, porque realmente terminarán desechando el aerógrafo y se dedicarán a otra cosa.
Es mucho más práctico ir a una casa de pesca y comprar los modelos de actualidad, los mas recomendados o los que más nos llaman la atención, meter la mano en el bolsillo y decir: - Cuanto le debo???
Pero a la hora de sacar algún bicho, de esos suicidas que se prenden al final de la línea, por mas bizarra que sea la porquería que saquemos, nuestro ego y orgullo, quedarán extremadamente satisfechos, al comprobar que lo que pescamos, lo sacamos con un engendro hecho con nuestras manos, producto de nuestra imaginación y sacrificio.

Texto y Fotografia: Juan José Meschini
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